El comedor del Portichuelo es acogedor, luminoso, coqueto, silencioso…y más adjetivos que suelen usar quienes se reúnen aquí para comer o cenar.  Ponemos de nuestra parte lo que se espera de un Restaurante donde lo que importa es que el cliente se vaya con sus expectativas superadas, satisfecho y feliz por habernos elegido. De hecho, no es raro encontrarse aquí con algunas de las personalidades, nacionales o extranjeras, del mundo artístico, cultural, empresarial, político u otros ámbitos.

Servido con un trato siempre atento y profesional (sin ser distantes), sorprende por su extensa carta de vinos, cavas y espirituosos. No habrá problema. Se puede pedir o se puede preguntar sobre la bebida más adecuada y la respuesta serán varias sugerencias, para que cada cual decida a su gusto.

En la carta nos encontramos con la apuesta del propietario del Portichuelo por la exquisita cocina tradicional de Huelva, cocina andevaleña, platos de la sierra y el mar. Pescados a la plancha, mariscos, carnes ibéricas, los deliciosos gurumelos en temporada, y reinando sobre ellos, el excepcional jamón ibérico de la provincia y las auténticas gambas blancas de la costa onubense. No obstante, también hay concesiones, como el novillo argentino, el marisco traido de Galicia y alguna otra iniciativa que sorprende agradablemente.

Para todo tipo de reuniones, eventos, celebraciones, o simplemente, para los que gustan de comer verdaderamente bien, el Portichuelo trae la mejor materia prima del mercado y la pone a disposición del comensal. Un lugar exclusivo donde manda lo tradicional.